$8,000 pesos de inversión mensual.
350 personas interesadas.
0 reservaciones.
Cuando vimos los números de este hotel, la primera sospecha parecía evidente: “La campaña no está funcionando.” Pero sí estaba funcionando. La publicidad estaba haciendo exactamente lo que tenía que hacer: conseguir personas interesadas y llevarlas hasta el hotel, el problema empezaba después.
El huésped sí quería comprar
Revisamos las conversaciones, había personas preguntando tarifas, disponibilidad, tipos de habitación, servicios, formas de pago. Es decir, había intención de compra.
Pero algunos mensajes se respondían varias horas después. Otros se quedaban sin respuesta.
En ciertas conversaciones la información no era correcta y, en otras, la respuesta era tan fría que difícilmente invitaba a continuar. Y mientras el hotel tardaba en responder, probablemente el huésped ya estaba preguntando en otro lugar.
Ahí entendimos algo importante:
El problema no era conseguir más leads. Era atender mejor los que ya teníamos.
La venta directa también necesita un vendedor
Invertimos mucho tiempo y dinero intentando llevar huéspedes hacia nuestros canales
directos.
-Página web.
-Google.
-Redes sociales.
-Campañas.
-WhatsApp.
Pero conseguir que alguien pregunte no significa que tengamos una reservación.
En realidad, ahí comienza la venta, y el huésped de hoy tiene poca paciencia, si está buscando hotel y pregunta disponibilidad, quiere una respuesta en ese momento. No mañana. No cuando recepción tenga menos trabajo. No cuando alguien recuerde revisar los mensajes, pero también conocemos la realidad de un hotel independiente, recepción está atendiendo llegadas, salidas, llamadas, huéspedes, proveedores y veinte
cosas más al mismo tiempo.
Entonces nos hicimos una pregunta: ¿Cómo podemos estar disponibles cuando el huésped quiere comprar sin perder la calidez de una buena conversación?
Ahí entra Alfred
Esa necesidad es precisamente la que buscamos resolver con Alfred by Brandhold, nuestro agente virtual de ventas. Alfred utiliza Inteligencia Artificial para atender las conversaciones del hotel en tiempo real, pero no queríamos crear simplemente un bot que contestara: “Seleccione 1 para reservaciones.”
Queríamos un vendedor, uno que pudiera conversar de manera natural, conocer la propiedad, responder preguntas sobre habitaciones y servicios, acompañar al huésped durante su decisión y, cuando está listo para reservar, generar incluso su liga de pago para ayudar a cerrar la venta, y hacerlo justo cuando el huésped está interesado.
¿Entonces la IA sustituye al equipo?
Para nosotros, no, de hecho, pensamos exactamente lo contrario. La tecnología debería encargarse de aquellas tareas que nos están quitando la oportunidad de hacer mejor hotelería. Alfred puede responder inmediatamente mientras recepción atiende al huésped que tiene enfrente, puede dar seguimiento mientras el equipo resuelve la operación, puede estar disponible cuando llega una consulta fuera de horario, y el equipo puede concentrarse en algo que ninguna tecnología debería quitarnos: hacer sentir bienvenido al huésped.
Quizá ahí está el verdadero valor de aplicar Inteligencia Artificial a la hotelería, no en tener más tecnología porque sí, sino en utilizarla para resolver problemas reales.
Antes de invertir más, revisa lo que ya tienes
Después de conocer casos como este, hay una pregunta que vale la pena hacerse:
¿Cuántas personas preguntaron por tu hotel el mes pasado?
Y después viene una todavía más importante:
¿Cuántas recibieron una respuesta rápida, correcta y con verdadera intención de vender?
Porque quizá no necesitas invertir más dinero para conseguir más leads, quizá ya tienes personas queriendo hospedarse contigo, solo necesitas asegurarte de que, cuando toquen la puerta, siempre haya alguien dispuesto a abrirla, eso es lo que buscamos con Alfred, tecnología para responder más rápido.
Inteligencia para ayudar a vender. Y la hospitalidad, siempre, en manos de los